El cable óptico activo (AOC) es un cable de transmisión de alta velocidad integrado con conversión optoeléctrica incorporada, que proporciona una solución rentable para la interconexión de corta distancia en centros de datos. Los cables ópticos activos no requieren transceptores ópticos adicionales, ya que ambos extremos se adaptan a puertos ópticos estándar para un uso plug-and-play. Admiten velocidades de datos de 10G a 800G, incluyendo versiones con derivación, con distancias de transmisión de varios metros a cientos de metros, y son compatibles con encapsulados convencionales como QSFP, QSFP-DD y OSFP. Estos cables ópticos activos se caracterizan por su bajo consumo de energía, baja latencia, inmunidad a las interferencias electromagnéticas, ligereza y facilidad de cableado, compatibilidad con conmutadores y servidores convencionales, cumplimiento de los estándares de la industria, amplio uso en la interconexión dentro de gabinetes de centros de datos y clústeres de servidores, y son una alternativa eficiente a los latiguillos de fibra óptica tradicionales y las combinaciones de transceptores ópticos.